Brenda se sobresaltó y se apresuró a retenerla: —¡Tranquila, cuidado con tu barriga!
Lucía sonrió y volvió a la sala de conferencias para hablar con los diseñadores sobre los ajustes de los diseños.
Los vestidos no estaban muy roto, y con una ligera modificación para incorporar elementos extranjeros podría tener un efecto inesperado.
Varios diseñadores estuvieron de acuerdo y, cuando se modificaron los diseños, un destello de aprecio apareció en sus miradas.
El sentido regio y misterioso de los