Al verla frustrada, Jorge la quitó el pelo de la cara sonriendo.
—¿Qué pasa?
Lucía suspiró profundamente y forzó una sonrisa amarga.
—Por el momento no tengo ninguna buena idea para vengarme contre ellos.—Dijo en voz baja, —Además no quiero hacer conocer este suceso, ya que es un deshonor... Personas como ellos pueden continuar su vida después de hacer el mal como si no pasara nada. Pero yo no puedo hacer nada ni siquiera amenazarlos.
—Solo puedo fingir que no sucedió nada y contenerme por ahora