—¿No crees que Samuel Baro es extraño?
—¡Ay, no es nada extraño!—Elián no estuvo de acuerdo,—Los hombres ven mujeres hermosas, ¿no son todos así?
—Tienes razón... pero el comportamiento de Samuel no parecía como si hubiera visto a una mujer hermosa, ¡sino a su antepasado!
Elián casi no pudo controlar a reír.
Él cubrió su boca con la mano y miró a su alrededor con sus ojos malvados, bajando la voz para decirle a Antonio:—Sr. Sánchez, ya lo he organizado todo, la habitación está en...
El corazón d