—Sí.
Afirmó Polo Juárez con seriedad, frunciendo ligeramente el ceño. —No le he contado esto a Lucía, así que no se lo menciones a nadie más...
—¿Qué ha sucedido?
—Me duele la herida en la pierna últimamente.
Álvaro Mason se sorprendió y decidió llevarlo inmediatamente a la sala de consulta para que le hicieran un buen examen médico.
—No es necesario—, dijo Polo, dándole una palmada en el hombro. —Es solo una vieja herida en la pierna. No me había molestado antes, pero últimamente me duele cuand