Esta vez Serena se quedó boquiabierta.
—¿Qué pasa? —Polo la miró fríamente—. ¿No acabas de decir que ibas a cortarte el corazón?
—Polo... —Serena apenas tiró de las comisuras de su boca.
—¿Quieres que lo haga por ti?
—¡No!
—Quiero decir, daría cualquier cosa por ti —dijo avergonzada—. Y cuando digo que me corten el corazón, es una metáfora...
Serena se mostró incoherente: —Polo, ¿ni siquiera entiendes esto?
—Lo siento mucho —Polo rio ligeramente—. Soy una persona de pensamiento bastante recto, y