—Ya que nos hemos vuelto a conocer, te presento formalmente —Polo sonrió ligeramente—. El abogado Yáñez, tanto en Ciudad Central como en pueblo Santo Córdova es famoso, y sus honorarios legales se calculan en segundos.
—En cuanto a Samuel... —Polo miró a Lucía—. Ya conocías muy bien su perfil al principio, y tuvo un accidente de coche, así que no hace falta que te lo presente mucho.
La cara de Samuel cambió y dijo inocentemente: —¡Por qué!
—¡Todo eso de internet es mentira! Yo no soy así en abso