—¿Qué?—Lucía estaba atónita.
Polo sostuvo suavemente su mano.
—Tienes que disolver tu matrimonio con Joge Montes de inmediato. —Él la miró,—No tienes que preocuparte por esto, tengo resolución.
—Otra cosa es... —Sonrió, —¡Sra. García, por favor, haz cargo del proyecto de tierras en los suburbios occidentales de Ciudad Central para que esta tierra pueda jugar un mayor valor comercial!
—¿Qué?—Lucía sacudió la cabeza un poco nervioso. —¡No, no entiendo nada!
—Nadie nace para entender.—Polo dijo sua