Hubo un momento, algunos días después de la conversación con Helena, en que la idea de que el centro del proceso se estaba desplazando dejó de ser una observación analítica para convertirse en algo completamente tangible. No fue una revelación repentina ni un acontecimiento extraordinario; ocurrió de la manera en que suelen ocurrir los cambios culturales más profundos, infiltrándose poco a poco en los gestos cotidianos, en las conversaciones casuales, en la manera en que las personas ocupaban e