EDISON
Me senté en mi escritorio, mirando la pantalla del ordenador, pero sin ver realmente las palabras. En cambio, mi mente volvió al beso que compartí con May. Fue solo un instante, un breve roce de nuestros labios, pero me dejó una sensación que no había sentido antes. Intenté apartar esos pensamientos, recordándome que este matrimonio es solo una conveniencia, una forma de protegernos de la locura de Snuggle. Pero cada vez me costaba más convencerme de que era así. Había querido besarla la