MAYO
"Tienes que estar bromeando", murmuró Edmond, leyendo las líneas por tercera vez consecutiva. Yo también estaba irritada con la aplicación, pero la reacción de Edmond al compartir la misma cama me hizo reflexionar. Leí la notificación; solo daba una sugerencia. Y si cumplíamos con ella, recibiríamos el diez por ciento del dinero que nos confiscaron. No nos pedían sexo, así que no me importó, pero este hombre tenía mucho que decir. Murmuró un montón de tonterías, muchas de las cuales no pud