Delfina se fue temprano ese día, ya había comenzado las prácticas con la filarmónica, estaban preparando la presentación anual para fin de año y luego tendrían que seguir ensayando para ir a tocar para el presidente de la Nación. Ella se olvidaba de todo cuando estaba frente a las teclas del piano. El director de la orquesta sabía que así era, por tanto, tuvo que hacer sólo unos breves comentarios al respecto
- ¡Cuida mucho de tu salud Delfina, tú eres indispensable para nosotros! -
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