—¿A quién te refieres? —Alba se acercó de repente y agarró del brazo a la asistente, Saskia.
Saskia se sorprendió. ¿A quién se refería? Solo había una persona de la que habían hablado hace un momento…
—¿Don… Don Santiago? —¿Era él? Saskia titubeó al pronunciar su nombre.
Los ojos de Saskia se iluminaron al instante.
—Don Santiago, Don Santiago… —Alba dejó de lado su anterior molestia y pareció recordar algo—. ¡Qué buena oportunidad! ¿Verdad?
Esta era su oportunidad perfecta para manejar este asu