Alba era la joven heredera de la influyente familia Moreno.
Las palabras de Greta lograron calmar a Nicanor.
—Tienes razón, la unión entre las familias Moreno y Mendoza debe realizarse. Santiago, lo acepte o no, se casará con Alba —declaró Nicanor con firmeza.
Greta acabó de limpiar y restó importancia a la tensión previa.
—¿Que no quiere? No subestimes el encanto de Alba; hay pocos hombres que podrían resistirse a ella —comentó Greta, orgullosa de su sobrina.
Alba había estado fuera del país por un tiempo y apenas había interactuado con Santiago.
De haber sido diferente, Santiago probablemente ya estaría entre sus admiradores.
—Hagamos una apuesta; ahora que ambos están en Guadalajara, te aseguro que en menos de un mes, Alba habrá conquistado a Santiago —propuso Greta con confianza.
Esto revitalizó a Nicanor.
—Está bien, apostemos a un mes; después de eso…
Si Alba logra enamorar a Santiago en ese lapso, entonces su plan podría avanzar sin contratiempos.
Ambos esposos se sonrieron, cóm