En medio de la confusión, Lucía accidentalmente tocó el pecho y el abdomen de Santiago intentando secar el agua de su cuerpo. Santiago, con disgusto, agarró su muñeca.
—¡Ah... Santy...!
Lucía, con dolor en la muñeca y una expresión de tristeza, miró a Santiago.
César observaba la escena con interés. Santiago intentó soltar la mano de Lucía, pero de repente, en su campo de visión, una figura familiar en la puerta del hospital lo dejó petrificado. ¿Valentina... cómo llegó aquí? Mientras Santiago e