381. Olores

Kiara

Me quedé paralizada.

La mano todavía sujetaba el cierre del sostén a medias, y mi cabeza daba vueltas.

Sin el Kaltheris.

Sentí que mi estómago se revolvía.

"Jason...", mi voz salió rasposa. "¿Sabes lo que esto significa?".

Él estaba tranquilo. Demasiado tranquilo para mi gusto. Terminó de acomodar sus pantalones y me miró con esa manera irritantemente práctica.

"Significa que no hay nada más que hacer", dijo con firmeza. "El olor está en mí. Está en ti. Está esparcido en toda esta cabaña. En cada parte de nosotros dos y no voy a mentir. Me encanta".

Tragué saliva.

"Pero... un baño. No sé, ¿hay algo que podamos...?".

Él resopló y vino hacia mí en dos pasos.

"Kiara. No hay baño que quite esto. No hay pomada, no hay rezos. Es nuestro olor. Mezclado. Marcado. Ni siquiera quiero quitármelo".

Su voz se volvió baja al final, y sus ojos se oscurecieron de una manera que hizo que todo mi cuerpo se erizara.

Me ahogué, acomodándome el sostén, todavía temblando.

"Mi padre va a volverse loco
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App