272. Primera cita de verdad
Kiara
Jueves por la noche.
Mi madre se miraba en el espejo mientras yo sostenía el cierre de su vestido.
"Estás preciosa, mamá", comenté, conteniendo la risa mientras la ayudaba a ajustar el vestido en la espalda.
"Solo lo dices porque necesitas que distraiga a tu padre", replicó, girando el rostro con esa mirada afilada, pero cómplice.
Sonreí. Culpable.
"Él no va a sospechar, ¿verdad?"
"Él siempre sospecha", respondió, volviendo a mirar su propio reflejo en el espejo. "Pero hoy… tendrá que con