237. Reencuentro
Johan
El mundo entero empezó a temblar.
Primero, un chasquido. Después, el subterráneo de la Eclipse se transformó en un sordo tambor de caos.
"Están explotando todo...", murmuré, con los ojos volviéndose hacia arriba. El polvo cayó del techo en pequeños chorros, como si el propio infierno estuviera colapsando sobre nuestras cabezas.
Nuria se agarró a la pared, con los ojos muy abiertos. "¿Qué vamos a hacer?".
Los lobos que nos rescataron ya estaban de pie, en alerta total.
"¡La mansión va a de