Mundo ficciónIniciar sesiónEl viento gritaba haciendo susurrar las hojas en las copas de los árboles...
El mundo estaba inmerso en neblina, los envolvían en largos jirones blancos. El bosque aturdía los sentidos. Los hombres siguieron caminando, esa era la obligación de Niccolo. Caminaba hasta el anochecer, recogía montones de leña, vigilaba y... caminaba. Los pies nunca dejaban de dolerle, y cada vez que avanzaba, sentía que un par de clavos calientes se le incrustarse en sus talones... Sus zapatos de cuero







