El juicio comenzó hace media hora, los dos abogados contratados por la estúpida de Sandra, la cual ahora si me caía a la patada, estaba que la asesinaba, con razón Alejandro la llamaba loca.
—Que suba al estrado la señora Sandra Saen.
Alejandro se veía tranquilo, Carlos ni se diga, el marido de Fernanda sin lugar a duda era un buen abogado, logro desmentir todas las acusaciones de la loca.
—Hija, sabes que una vez termine el juicio le diré a mi hijo sobre Eros. —dijo Elsa sonriendo—, Pasé esta