Justo antes de que el sol saliera, Eduardo se despertó primero y con cuidado se levantó y busco tapar el cuerpo de su amada, besar sus labios y mirarla con amor, antes de girarse colocarse su ropa y salir del escondite.
Al asegurarse de que Jenny no se despertó, se encamino a la habitación de sus padres, ya que estaba decidido a hablar con ellos de frente sobre sus intenciones de casarse con su hermana e irse con ella al reino Franco.
Al llegar a la puerta de la habitación sonrió al escuchar la