Mientras tanto, Helena estaba con Darío, en su habitación para enseñarle a leer, ya que notaba que estaba muy emocionado al escuchar leer a la chica e igual notar como le ayudaba a escribir.
- Hermana eres increíble – opino mientras miraba atentamente como ella le enseñaba la manera correcta de sujetar la pluma y humedecerla con la tinta para poder escribir.
- Es solo cuestión de practica y que estes comprometido con el aprendizaje.
- Si lo estoy, yo en verdad deseo aprender – menciono feliz.
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