Debido a que corrieron para buscar llegar rápidamente, olvidaron cambiar sus ropas; aunque si recordaron dejar escondidos los regalos de sus hijos, para ir a ver que habia pasado. Claro que la sorpresa fue para sus hijos, al verlos vestidos de esa manera.
- ¿Majestades? – pregunto asombrado Javier.
- Ya se, solo no opines – dijo avergonzado el castaño.
- ¿Que ocurrió? ¿por qué adelantaron su viaje? - pregunto Helena acercándose a sus hijos, notando la hermosa señorita que era su hija, quien se