Terminamos de cenar y luego él sube a su oficina para corregir algunos trabajos finales. Su oficina está justo al lado de mi dormitorio. Me quedo viendo la televisión abajo un rato y luego subo a mi dormitorio. Cuando paso por la puerta cerrada de su oficina, escucho un ruido extraño.
Casi suena como un gemido. Como si estuviera sufriendo. Me detengo a escuchar. Oigo otro. Pongo mi mano en el pomo de la puerta. ¿De verdad debería entrar? Gime. ¿Y si está enfermo o herido? Abro la puerta. No est