—Bonito traje de animadora —dice Blake, mirándome de arriba abajo. Le sonrío con sorna. —Sabes que soy animadora —le digo.
—Aún así, verlo… ¡guau!
Me río. Estoy parada en mi dormitorio frente al espejo de mi tocador, cepillando mi largo cabello rubio oscuro. Compruebo el delineador alrededor de mis ojos azul oscuro. Todavía se ve bien. Mi novio Blake está de pie en mi puerta.
—Sabes que voy a arruinarlo todo otra vez —dice, acercándose a mí seductoramente.
—Shhh —digo—. Cierra la puerta.
Se ríe