La sesión del comité ejecutivo se extendió por casi tres horas, convirtiéndose en un despliegue de proyecciones financieras y análisis de riesgos. Durante la jornada, Viviana Belmonte demostró una agudeza empresarial implacable; intervino con una seguridad que captó la atención de los socios más antiguos. Sin embargo, cada vez que buscaba la aprobación del director general, se topaba con una muralla de granito. Dante procesaba los datos, formulaba preguntas quirúrgicas y firmaba autorizaciones