Capítulo 9: Amigos.
Después de haber admitido que me pasaba casi lo mismo que a él, nos quedamos en silencio, un silencio largo e incómodo y con nuestras miradas fijas, la una en la del otro, y con el tazón de chocolate a medio terminar, casi frío.
— ¿Debería ir a hervir más agua? –pregunto de repente,y nos quedamos en silencio nuevamente. Un silencio solo interrumpido por la torrencial lluvia y nuestras respiraciones.
—¿Lo sentiste? —me pregunta rompiendo el silencio por fin y apartando su mirada de mí. Se d