🏵️~~Damian~~🏵️
Es de noche cuando de repente tomo un lápiz y hoja, y comienzo a escribir. Mis manos saben hacerlo.
Palabras que no reconozco, pero que salen con urgencia. Hablan de fuego. De una mujer que llora. De una promesa rota. Palabras que no coinciden ni describen a mi supuesta esposa.
—Esto no es real...–dice Bianca apareciendo de la nada, quitándome la hoja. Al leerla, la rompe nerviosa y enojada.
—¿Real, para quién? –pregunto.
No responde.
Y esta noche, por primera vez, entiendo algo con claridad:
No me esta cuidando.
Me esta vigilando, constantemente.
Y me está escondiendo algo.
Entonces, el recuerdo llega sin aviso.
No es una imagen clara. Es un sonido.
Vidrio rompiéndose.
El cuerpo se me tensa de golpe, como si estuviera otra vez ahí. Veo fuego: lo siento. El calor. El olor. El humo entrando a los pulmones. Escucho mi nombre.
No Damian.
Otro.
Uno que me atraviesa el pecho.
—Antonio… –murmuro sin darme cuenta.
La mujer se congela