Capítulo final: Aziel y Zia.
El día en que nacieron Aziel y Zia fue el más maravilloso y doloroso de mi vida.
Doloroso no solo por el parto, sino porque recordé todo lo que habíamos atravesado para llegar hasta este preciso momento. El miedo, la pérdida, la mentira, el secuestro, la espera...
Y ahora estando en el quirófano, bajo una luz blanca brillante, que solo alumbra.
Me siento triste y feliz.
Antonio esta a mi lado.
No como un recuerdo.
No como un fantasma.
Esta aquí, sosteniendo mi mano con una fue