El corazón de Eliab estaba a punto de salir huyendo de su pecho, justo como lo había hecho su pareja.
Todos los que pudieran ver su pelaje erizado se darían cuenta de ello
Todos salvo su hermano Erian ya que este no tenía ningún problema en tocarle los huevos justo cuando estaba en su peor momento
Sin embargo, no podía decir que le sorprendiera mucho ser jodido por su hermano
—Oye hermano, quítate, que tu gordo culo aplasta a la pobre chica— No hacía falta ver a su hermano para saber que toda la