Eliab entrecerró los ojos hacia las cámaras de seguridad dentro de la empresa, miraba a su ángel concentrado mirando la pantalla de un monitor de computadora y cliqueaba de vez en cuando en el mouse, sus dedos casi volando a la velocidad de la luz sobre el teclado, dejaban a Eliab sorprendido
No sabía realmente lo que estaba haciendo en ese momento su ángel, pero ya tenía los nombres de los trabajadores que despediría si seguían intentando conversar con su compañera en una clara señal de coquet