Valentina descansaba cómodamente en su cama, se sentía increíble, una sensación de paz estaba alojada en su pecho y la más cálida de las mantas estaba envuelta a su alrededor, hoy parecía ser un buen día
Entonces la manta ronroneó y una mano rozó uno de sus pechos.
Valentina abrió los ojos de golpe, apenas conteniendo el aliento se apartó tan rápidamente que termino por caerse por el borde de la cama
Hizo una mueca cuando su trasero golpeo el suelo
La sensación de escozor la dejo sin aliento
—Pe