Capítulo 18
Lo que comienza como una noche de pesadilla en la nieve se ha transformado, ahora que ya han pasado un par de meses, en una rutina que desafía toda lógica. Si alguien me hubiera dicho hace un tiempo atrás que estaría compartiendo mi cama, mi comida y mi vida con un hombre que aúlla a la luna y que no recuerda quién es, me habría reído en su cara. Peor aún, si me hubieran dicho que los hombres lobo existen, me habría reído durante semanas enteras.
Pero aquí estoy, caminando de reg