Capítulo 14
Él respira hondo por la nariz, inhalando mi aroma como si fuera su único oxígeno. Con una mano firme, agarra mi muslo para levantar mi pierna y colocarla sobre su cadera, abriéndome paso. Lo veo acariciar su erección un par de veces antes de dirigir la punta hacia mi entrada. Mi pecho sube y baja con violencia, mis ojos fijos en el punto donde su enorme miembro comienza a introducirse, centímetro a centímetro, en mi interior. Su mandíbula está tan apretada que los músculos de su r