La fina camisa de Vladimir fue rasgada, los arañazos en sus brazos y espalda eran profundos, el león rojizo estaba buscando su garganta para desgarrarlo y arrancarle la cabeza, Rafaela sufría al ver a Valdimir siendo atacado
Éste será nuestro fin! pensaba la mafiosa, había creído que moriría tal vez por una bala o muchas balas, pero nunca imaginó que moriría siendo devorada por tres feroces leones, sentía culpa por qué también Vladimir moriría
Vladimir con la fría mirada que lo caracterizaba,