Ofendidos cómo nunca los Alfas no dejarían el asunto así, sus lunas de juerga y sus cachorros abandonados, llorando y hambrientos, ¿dónde se había visto tal osadía antes? ¿acaso los respetaban cómo sus Alfas? o eran solo unos débiles cachorros a sus ojos?
El egocéntrico Alfa Patricio conducía su lujoso deportivo a gran velocidad por la ciudad, no veía la hora de enfrentarse a su luna, pero Roberta estaba tan ebria que los reclamos de su Alfa ni los escuchaba
¿Cómo has podido dejar a Drago con u