PUNTO DE VISTA DE JASON
La paz, estaba aprendiendo, podía ser más ruidosa que la guerra.
El silencio del acero desenvainado había sido reemplazado por el clamor de una coexistencia inquieta. Desde mi ventana orientada al sol, observé el campamento Nax: una cicatriz puntiaguda y vibrante sobre las verdes llanuras de la Ciudadela. Sus hogueras de cocina humeaban de forma distinta. Sus tambores marcaban un ritmo más lento, vigilante. Castor había cumplido su palabra; sus guerreros no habían traspa