POV DE JASON
A pesar de estar en serios problemas, hay algo que Simeon, Paz y Selena no saben. El calor del baúl en el que Lana me encerró antes me hizo sudar tanto que más de la mitad del acónito que había puesto en mi café salió de mi sistema. Mi piel seguía húmeda, mi respiración entrecortada, pero mi lobo empezaba a despertar en lo más profundo de mí —débil, pero vivo. Ellos creían que ya estaba acabado, pero yo seguía aquí, luchando en silencio.
Yacía en el suelo frío, fingiendo que estaba