La primavera de 2057 llegó al fiordo con una explosión de luz y vida que parecía bendecir el esperado encuentro.
Erik había pasado los últimos meses reconectando con su familia, con el bosque, con las preguntas que había cultivado en Upsala. Pero ahora, mientras miraba el horizonte desde el mirador, sentía que algo diferente estaba por ocurrir.
—Estás nervioso —dijo Lena, apareciendo a su lado con esa habilidad suya para moverse sin hacer ruido.
—Sí. No sé qué esperar.
—Ellos tampoco. Pero eso