La oscuridad no era vacío. Era una presencia suave y amortiguada, como estar envuelto en terciopelo negro. No había tiempo aquí, ni espacio, solo una suspensión perpetua. El "archivo" no era una celda; era una desvinculación. Janus había cortado los cables. Ya no éramos un sujeto de estudio, éramos un archivo corrupto en una carpeta olvidada en el disco duro del universo.
Al principio, no había pensamientos. Solo existencia pura y aislada. Luego, lentamente, como burbujas que suben desde el fon