PUNTO DE VISTA DE JASON
Un año después de la firma de la Carta, el reino se puso a prueba. No por la guerra, la política o la escasez. Por la tierra misma.
Fue Aron quien lo detectó primero. En su mapeo periódico de las tensiones subterráneas, notó un patrón de estrés preocupante que se acumulaba a lo largo de una antigua falla geológica, una que atravesaba un área particularmente delicada: el Valle Entretejido, un nodo próspero donde una aldea Nax de canteros y un asentamiento sureño de alfareros habían fusionado sus oficios, creando una cerámica vidriada única que utilizaba arcilla de la montaña y esmaltes del sur.
"La tensión está llegando a un punto crítico", anunció Aron en el Consejo del Tejido, su dedo trazando una línea roja en su mapa de grietas que pasaba justo debajo del valle. "No es cuestión de si, sino de cuándo. Un temblor significativo. Lo suficiente para derrumbar edificios, romper acueductos."
Un silencio helado cayó sobre la sala. Este no era un conflicto humano que