ADRIÁN
—Usted no tiene que demostrarles que merece su carrera, señora Montenegro. Solo debe contar exactamente lo que ocurrió en esa sala. Nosotros nos encargáremos de que los hechos hablen por usted.
El abogado principal permanecía de pie frente a Valeria con una carpeta abierta entre las manos. A nuestro alrededor, el resto del equipo legal terminaba de revisar los documentos que serian entregados a la prensa: su expediente laboral. Las evaluaciones de sus proyectos, incluyendo la fecha e