Capítulo 42: La insistencia del ex.
Giorgio avanzaba con paso firme entre los invitados. Saludaba con cortesía, una sonrisa medida, la mano firme al estrechar las de algunos conocidos.
Clink~
Su copa tintineaba levemente al tomarla, mientras sus ojos grises recorrían el jardín iluminado.
A lo lejos, vio a Adriano y su esposa, conversando cerca del buffet. Pensó en acercarse a saludar, pero algo lo detuvo.
Tap~
¡De repente, una mano firme le tomó el brazo!
Giró la cabeza y vio a una mujer que no reconoció de inmediato. Tenía el cabello largo, rizado y negro. Sus ojos cafés grandes destacaban detrás de unos anteojos finos y sutiles. La mujer lo miraba con insistencia y en su voz había un tono agudo, casi fastidioso.
—Un momento, Giorgio —pidió ella con voz casi suplicante.
Él sintió cómo el agarre se apretaba un poco. Sin llamar la atención, se soltó con delicadeza, sin romper la compostura.
—No puedo ahora —respondió con firmeza—. Estoy comprometido y no puedo hablar con otra mujer a solas, menos contigo —sol