Capítulo 43: No toques a mi mujer.
Su cabellera castaña ligeramente desordenada, sus ojos verdes limón abiertos de par en par, su pecho que subía y bajaba al ritmo de su acelerado corazón.
La mujer traía la pañoleta semi desornada, uno de los tirantes de su vestido un poco bajo mostrando levemente la altura de su seno izquierdo que estaba… Ligeramente rojizo.
Los ojos de Giorgio se pasearon en ella en segundos. Mientras Massimo apenas buscaba ponerse en pie, adolorido, apoyándose en los lavabos.
Sin pensarlo, Giorgio avan