Capítulo 177: Una verdad amarga.
✧✧✧ Al día siguiente. ✧✧✧
La limusina avanzó por la avenida arbolada que conducía a la mansión de los padres de Giorgio, mientras el cielo comenzaba a oscurecerse con sus tonos púrpuras y azulados.
Fiorina llevaba la mano entrelazada con la de él desde que habían salido del hogar de ambos —la mansión de Giorgio—, y aunque ninguno hablaba, el silencio no era incómodo… porque sabían que estaban juntos en lo que sea que vendría.
Giorgio mantenía la mirada fija al frente, con la man