UN BEBÉ. Giorgio y Fiorina. Capítulo 12.
UN BEBÉ. CAPÍTULO 12.
>>> Giorgio:
Mi otra mano que yacía sobre su muslo, subió lentamente, y se movió por su cintura, apretándola contra mí, sintiendo cada reacción de su cuerpo.
Mi boca bajó a su cuello el cual llevaba al natural, sin una pañoleta… amaba cuando se paseaba en casa sin necesidad de cubrir su cicatriz; amaba esa confianza que me tenía.
Mis labios bajaron, recorriéndole el cuello con besos más intensos, deteniéndome donde su respiración se cortaba. Su espalda se arque