UN BEBÉ. Giorgio y Fiorina. Capítulo 11.
UN BEBÉ. CAPÍTULO 11.
>>> Giorgio:
La tenía frente a mí, cerca, con esa sonrisa que ya conocía demasiado bien. Clavó su mirada en la mía y luego se apartó apenas, girándose hacia el interior del salón con paso seguro.
Con ese movimiento, me dejó un poco curioso. Así que la seguí con la vista mientras la veía ir no muy lejos, ella abría un cajón, tomaba una carpeta y una pluma, y regresaba sin detenerse.
Dejó la carpeta sobre la mesa frente a mí y acomodó su silla a mi lado, sentándose muy