Capítulo 174: Fiesta a Ginevra.
El nombre de Letizia volvió a atravesarla.
—¿Qué quieres?
—Que vengas sola… Que vengas a mí.
El silencio que siguió fue largo, pesado. Ella se quedó pensativo por algunos segundos que se hicieron eternos.
—No… —respondió al fin.
—Entonces jamás sabrás qué te dejó —dijo él—. Ni dónde está.
Su mirada cayó sobre la cama.
Sobre el lugar de Giorgio.
Sobre la vida que habían construido con mucho esfuerzo.
—No vuelvas a llamarme, Massimo.
—Voy a hacerlo —respondió él con suavidad—. Por