Capítulo 124: Atento a ti.
Fiorina permaneció unos segundos más junto al ventanal, con la frente apoyada contra el vidrio frío.
Respiró hondo, intentando ordenar el torbellino que llevaba dentro.
—Esto se está volviendo complicado… —murmuró, casi sin voz.
Se apartó del cristal con un movimiento lento. Sentía el cuerpo pesado, como si cada emoción hubiera dejado un rastro físico, una huella que todavía no terminaba de disiparse.
Tap~ Tap~
Caminó hacia ese hombre, y sin mirarlo directamente, habló:
—Voy a ducharme.