Capítulo 10: Recuerda que estás comprometido.
—Hay un horario de llegada, por si no lo sabías y… ¡Llegas tarde! —exclamó Donatella, cruzándose de brazos, y con altivez clavando sus ojos celestes en Fiorina.
Ella volvió a ver el reloj de pared. Notando que solo habían pasado unos diez minutos.
—Me demoré un poco llegando al piso de diseño. Llegué a tiempo al edificio. Puedes checar mi registro de ingreso.
Donatella rodó sus ojos. Como si fuera una molestia lidiar con Fiorina.
—Aquí ya todas estamos ocupadas trabajando. Como mi asistente debiste recibir el informe de mi llegada para hoy, y estar horas antes.
—Nadie me informó de eso. No llegó ningún correo, quizá la secretaria lo olvidó —recalcó Fiorina. Aunque bien sabía que eso no era casualidad. Seguro la misma Donatella había evitado que le llegara cualquier aviso.
—No importa de quién sea el error. Ya todo aquí, está cubierto —soltó Donatella, cortante—. No quiero que te acerques a ninguna de las telas. La parte de selección es una de las más delicadas, y lo hago s