97. EL MARTILLO DE MI ALFA
NATHAN
—Nathan…
Gime hechicera mi nombre, llevándome a los límites de la cordura.
Su clítoris vibra bajo mis labios mientras se lo chupo.
Dos dedos se sumergen en la apretada funda penetrándola desde abajo, hago tijeras y la dilato para recibirme.
Tiro con fuerza del elástico del chándal, se atasca en mis muslos y mi tieso pene sale dando un respingo, no pierdo tiempo y voy directo a apretármelo, masturbándome con todos mis fluidos.
Gruño entre sus nalgas, la abro y mi lengua la recorre por to